Crítica de Lioness temporada 3 (SkyShowtime)

La tercera temporada de Lioness puede ser la mejor serie de televisión de 2026. Taylor Sheridan es el puto amo del entretenimiento televisivo de calidad para un público adulto que busca temas complejos sin sermones ni panfletos.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

Joe McNamara (Zoe Saldaña) es secuestrada brutalmente al comienzo de la temporada, lo que da inicio a una guerra de inteligencia de alto riesgo dirigida por Kaitlyn (Nicole Kidman) y Westfield (Michael Kelly) para rescatarla, mientras conoceremos los sucesos que llevaron al secuestro.

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director de algunos episodios, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Taylor Sheridan está on-fire en SkyShowtime (Paramount+ en USA). Si alguien pensaba que se iba a tomar unas vacaciones tras el final de Yellowstone, no podía estar más equivocado. Landman con Billy Bob Thornton, The Madison con Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, y Lioness muestran que aún Sheridan aún tiene cuerda para rato.

Taylor Sheridan escribe los ocho episodios de esta tercera temporada de Lioness. Michael Friedman ha dirigido 5 episodios, mientras que D.J. Caruso dirige dos y Robert McLachlan el restante. Frente a la premisa de la básica de mujeres soldado del ejército de los EE. UU. infiltrándose en misiones de alto riesgo, esta tercera temporada ha dado un vuelco total a la historia, siendo de largo la mejor hasta la fecha.

En el reparto tenemos a las habituales Zoe Saldaña en el papel de Joe McNamara, jefa del programa Lioness; Nicole Kidman como Kaitlyn Meade, supervisora de la CIA y jefa de Joe; Michael Kelly como Byron Westfield, subdirector de Operaciones de la CIA y jefe de Kaitlyn; y Morgan Freeman en el papel de Edwin Mullins, secretario de Estado de EE. UU.

Dave Annable interpreta a Neal McNamara, el marido de Joe. Los miembros del equipo son Laysla De Oliveira como Cruz Manuelos, Jill Wagner como Bobby, LaMonica Garrett como Tucker, James Jordan como Two Cups, Austin Hébert como Randy, Jonah Wharton como Tex, Genesis Rodríguez como la capitana Josephina Carrillo y Thad Luckinbill como Kyle McManus, oficial superior de la CIA y compañero de Joe.

Los nuevos personajes de esta tercera temporada son Elizaveta Neretin en el papel de Oleksandra Balakin, una agente ucraniana de la FISU y espía infiltrada en el SVR ruso, y Lev Gorn en el papel de Maxim Petrov, el embajador adjunto de Rusia en Estados Unidos

Taylor Sheridan es tan puto amo que en Lioness se guarda el papel de Cody Spears, un miembro de la Fuerza Delta del Ejército de los Estados Unidos que es aún más duro que todos los soldados del equipo Lioness. Y que les explica como funcionan las cosas en el frente de batalla del siglo XXI. Y Sheridan lo hace porque puede. Y queda mega guay. ¡Hell Yeah!!

La tercera temporada de Lioness me ha impresionado. Me gustaron mucho las dos anteriores, pero quizá el formato de infiltrar a una mujer soldado en un nuevo enemigo de los Estados Unidos podía ser repetitivo. Por suerte, Taylor Sheridan es un productor igual de bueno que en su faceta de escritor, y se dio cuenta de esto antes que nadie. Por eso esta tercera temporada es completamente diferente de las anteriores.

Sheridan cambia incluso la estructura de la serie, al lanzarnos el shock del secuestro de Joe nada más iniciarse la serie, para engancharnos completamente. A partir de ahí, la narración de divide en dos líneas temporales. Una en el pasado que muestran la última misión del equipo Lioness en Ucrania, en medio de la guerra contra Rusia, y todo lo que llevó hasta el secuestro de Joe. En paralelo, en el presente toda la maquinaria de los Estados Unidos se enfoca en encontrar a los secuestradores y salvar a Joe antes de que abandonen los Estados Unidos, momento en el Joe puede darse por muerta. Y encontrarla no va a ser fácil, porque hay una conspiración con varios frentes abiertos en los que no va a ser fácil saber en quien confiar. Porque incluso los agentes dobles pueden tener sus propias bazas que jugar.

Lo primero a destacar de Lioness es que es una serie que luce espectacular. No se lo que Paramount+ se ha gastado en esta serie, pero todas las escenas están planteadas como un blockbuster palomitero de primer nivel. El combate en Ucrania empleando drones y la infiltración del equipo de Joe para secuestrar a un militar ruso de alto rango me ha ofrecido momentos increíbles que creo que no había visto antes en una película o serie. Y mira que el género militar me gusta mucho. Además, no puede decirse que en esta temporada haya mucha acción. Pero los tiroteos que tenemos están rodados como Dios. Son escenas breves, secas y directas, en la que la tensión estalla en un segundo y el que dispara primero a menudo es el que sale con vida. Me encantan las coreografías locas y peliculeras tipo John Wick, pero esto es mucho mejor. Mucho, mucho mejor.

Igual que los tiroteos, los diálogos de Taylor Sheridan confirman por qué es el mejor guionista de la televisión a mucha diferencia de todos los demás. Diálogos directos, afilados, que no malgastan ni una palabra de más. Porque este mundo las acciones hablan más que las palabras. Y porque estos militares no se andan con tonterías. Incluso las escenas expositivas, a menudo informando a Morgan Freeman, son momentazos que me tenían pegado al televisor gracias al carisma de Freeman, Kidman, Kelly y Saldaña.

Una parte importante de la serie en la que la CIA y el ejército buscan operativos rusos infiltrados en los Estados Unidos, le sirve a Sheridan para hacer un certero comentario sobre el estado del país. Y como suele ser en él habitual, no deja títere con cabeza. Me encanta ver a los wokes indignados con Sheridan llamándole fascista (facha en España) porque muestra que las grandes potencias enemigas de los USA como Rusia o China lleva años invirtiendo en empresas, medios de comunicación y universidades para influir en la vida americana y crear un caldo de cultivo contra el gobierno y la sociedad americana, para debilitarla. Como si fuera algo que no se hubiera demostrado que ya ha pasado.

Para una parte de los Estados Unidos, el concepto del heroísmo está trasnochado. Por eso una parte de Hollywood no quiere hacer historias de héroes puros que luchan contra el mal simplemente porque es lo correcto. Lo que nos lleva a películas terribles que supuestamente deberían transmitir heroismo y que en realidad muestran a una villana con un traje de superhéroe con una S asesinar a sangre fría a un enemigo derrotado que no supone una amenaza y podría haber sido detenido y llevado a juicio. Me estoy desviando, pero digo esto porque otra parte de la sociedad SI cree en hacer lo correcto. Incluso en dar la vida por un ideal o para que sus hijos puedan seguir disfrutando del nivel de bienestar que disfrutan actualmente. Y que los enemigos de los USA quieren arrebatarles. La dureza que implica vivir según esos ideales para los soldados que lo llevan a cabo es mostrado de forma brillante por Taylor Sheridan. Claramente esta serie es para ese tipo de público.

La escena en que Joe detiene a un topo ruso que es un profesor de universidad pagado para difundir las ideas comunistas en una obra de arte. Porque Joe afirma lo que pensamos todos, que respetaría a ese traidor si hubiera donado toda su fortuna a la causa comunista, pero se dedica a convertir a jóvenes desde su púlpito con las ventajas de su vida de (casi) millonario a la que no piensa renunciar. Seguro que es algo que ha escocido a más de un actor, cantante o influencer de ideas de izquierda en los Estados Unidos. Por cosas como esta entiendo que Sheridan moleste tanto a algunos sectores «progresistas». Empezando porque no están acostumbrados que una serie o un autor no difunda la propaganda woke como se les exige. Algo que ha colonizado el 85-90% del entretenimiento actual. Que alguien como Sheridan sea tan rabiosamente independiente sin duda ofende a todos los del pensamiento único. Y hay un montón en Estados Unidos y también en España.

Pero Sheridan no está para darnos sermones, sino para mostrarnos un mundo peligroso en el que todos los países tienen sus intereses y harán lo que sea para conseguirlos. Incluso países que son teóricamente aliados de los americanos. De hecho, otro de los enormes aciertos de la serie es que mientras intentan liberar a Joe, en realidad no saben quien ordenó el secuestro. Lo que hace imposible que puedan detenerle. Ni ahora ni tampoco en el futuro si decide llevar las cosas un paso más allá. La complejidad de la conspiración hace que se hagan suposiciones que no tienen por qué ser correctas. Y gente inocente puede pagar el precio si están equivocados.

Por supuesto, la serie muestra los poderes casi absolutos que tienen las fuerzas del orden en virtud de las leyes que se crearon tras el 11 de Septiembre. Leyes que ningún presidente demócrata han derogado y que permiten la tortura y la detención indefinida sin cargos ni control judicial. En esta serie vemos acciones dirigidas a gente que la serie demuestra que es «mala». O como mínimo, traidores a sueldo de otros países enemigos de los EE. UU. Que para el caso es lo mismo. Sin embargo, no hay que ser muy lince para darte cuenta de lo terrorífico que puede ser este poder casi absoluto en manos de gente con agendas políticas e intereses económicos que defender. Ver la serie sirve no sólo para ver el alcance del poder del gobierno de los Estados Unidos y su complejo militar, sino cuestionarte la cantidad de abusos y situaciones injustas que pueden haber sucedido en los últimos años al amparo de estas leyes.

Y dentro de esa zona gris, me vuela la cabeza y me aterroriza que los «heroes» sean capaces de las mismas crueldades y torturas que los supuestos villanos. Joe es torturada por sus captores, pero no es muy diferente a lo que viven los prisioneros de Guantánamo. Que sean capaces de matar a gente inocente, incluso los que hasta hace 5 minutos eran aliados, muestra lo chungo que es este mundo y lo complicado que es todo. Por supuesto, los miembros de Lioness son los «buenos» de esta serie. Pero en realidad viendo lo que son capaces de hacer, no creo que sea un calificativo adecuado para ellos. Sheridan no está para colarnos planfletos, sino historias complejas como el mundo que vivimos. Protagoniza por personas con grandes zonas de gris.

La duración de 8 episodios me ha parecido perfecta, y la experiencia de ver semana a semana la serie una maravilla. Sheridan entiende como nadie el formato televisivo y consigue darnos en todos los episodios momentos dramáticos y giros que hacen avanzar la trama que hacen que el espectador siempre queramos más. Como formato televisivo que es, la tercera temporada de Lioness ha resultado un éxito monumental. Y como guinda, Sheridan desvela la identidad del villano en una última escena que conecta con temporadas anteriores y nos lleva de cabeza a una cuarta temporada que puede ser la bomba. Temporada que de momento no ha sido confirmada por Paramount+.

Aunque en realidad, lo cierto es que me da igual lo que Sheridan haga a continuación, lo veré seguro. Tras Lioness, llega el momento de ver The Madison, una historia completamente diferente, pero 100% Sheridan. Espero que Paramount+ no cometa una locura y renueve Lioness, aunque lo cierto es que hace unos meses salieron informaciones sobre la ruptura de relaciones del jefe de Paramount con Sheridan. Desde luego, ellos se lo pierden.

Comparto el trailer de esta tercera temporada de Lioness:

Lioness me ha impresionado. Ya sabía lo bueno que es Taylor Sheridan, pero es que esta serie está a otro nivel. Qué barbaridad.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

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Crítica de Coyote vs Acme de Dave Green

Desde la casi destrucción de Coyote vs Acme por la actuación codiciosa y vergonzosa de Warner, tenía claro que si alguna vez se estrenaba en el cine, iría a verla. Esta semana se cumplió mi deseo y pude ver esta mezcla de animación e imagen real que ha estado dirigida por Dave Green.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de que todos los productos fabricados por ACME Corporation le salgan mal a Wile E. Coyote, en su persecución del Correcaminos, contrata a un abogado humano igualmente desafortunado para demandar a la empresa. Cuando el abogado de Wile E. descubre que el intimidante jefe de su antiguo bufete es el director general de ACME, se une a Wile E. para ganar el juicio contra él.

David Green (USA, 1983) es conocido por haber dirigido varios videoclips y cortometrajes, sobre todo en colaboración con Miles Fisher. Tras debutar como director con la película Earth to Echo (2014), pasó a dirigir otras películas como Las Tortugas Ninja: Fuera de las sombras (2016). Coyote vs Acme fue siguiente película.

La historia está basada en el artículo «Coyote v. Acme», publicado en 1990 en la revista The New Yorker y escrito por Ian Frazier. El guion lo escribió Samy Burch a partir de una historia suya junto a James Gunn y Jeremy Slater. La película de 103 minutos de duración cuenta con fotografía de Brandon Trost, montaje de Carsten Kurpanek y música de Steven Price.

En lo referido al reparto humano tenemos a Will Forte interpretando a Kevin Avery, un abogado en horas bajas y socio del bufete Avery, Jones & Maltese que se convierte en el abogado de Wile E. Coyote. Lana Condor interpreta a Paige Avery, sobrina de Kevin y becaria en el bufete. John Cena interpreta a Buddy Crane, el abogado de Acme Corporation que fue rival de Kevin en la Facultad de Derecho de Harvard. Otros miembros de bufete son Tone Bell como Sal Maltese, y Martha Kelly como Dottie Jones. Por último, Luis Guzmán interpreta al juez Troppogrosso, un juez estricto que preside el juicio entre el Coyote y la Corporación Acme.

Warner Bros. Discovery archivó inicialmente «Coyote vs. Acme» en noviembre de 2023 para obtener una deducción fiscal, pero más tarde dio marcha atrás en su decisión y permitió a los creadores de la película buscar otros distribuidores tras la reacción negativa del público. Tras varias negociaciones, Ketchup Entertainment adquirió los derechos por 50 millones de dólares en marzo de 2025, tras haberlo hecho anteriormente con la película de Looney Tunes de Warner Bros. Animation, The Day the Earth Blew Up (2024).

Después de la vergüenza indecente de los directivos de Warner, era una obligación moral ir al cine a ver esta película. Para demostrarle a Warner que hay público que quiere ver historias de los Looney Tunes. Y para premiar a Ketchup Entertainment por el riesgo al apostar por recuperar la película.

Tengo que reconocer que la película me ha dado todo lo que esperaba de ella. Pero no es algo malo, porque todo lo que propone es un éxito absoluto. Empezando por el elemento metatextual que invita a ver esta película como el Coyote que combate a la todopoderosa Acme (Warner). Afortunadamente, en este caso, David ha ganado a Goliath.

La película plantea una nueva lectura del clásico cartoon del Correcaminos y el Coyote. El Coyote ha sido el alivio cómico de varias temporadas de espectadores que hemos disfrutado de estos dibujos animados. Pero en esta película es víctima de una malvada Acme que le ha proporcionado artilugios defectuosos durante décadas. Que el Coyote siga intentando pillar al Correcaminos una y otra vez sin importar todas las veces que ha fracasado es resaltado como un ejemplo a seguir por todos aquellos que hemos fracasado alguna vez y no sabemos si podremos levantarnos.

Coyote vs Acme es una película super divertida que tiene todo lo que se espera de una historia de los Looney Tunes. Y tenemos explosiones, caídas de pianos y destrucción controlada. O descontrolada. Estamos en un mundo en el que los humanos y los cartoons comparten mundo, lo que nos recuerda a clásicos como ¿Quién engañó a Roger Rabbit? La parte de los dibujos es un acierto, pero es el mensaje de la trama humana es una gran parte del éxito de Coyote vs Acme.

Acme utiliza cachibaches defectuosos en los dibujos para probar tecnologías que luego utiliza para innovaciones que usa para los humanos. Sin importar el daño mental que pueda provocar a los dibus. Esto plantea una analogía directa con el mundo real, al poder decir que esto aluda a cuando se consumen los recursos naturales de países del tercer mundo para alimentar la sociedad de consumo del primer mundo. El mensaje de John Cena de qué importa si unos dibus sufren cuando gracias a ello la gente disfrutan de mejoras en su vida desde luego invita a ello. Dejando claro que eso está mal, claro.

Aparte de los interesantes mensajes de la película, me ha encantado la relación del Coyote con su abogado Kevin Avery, interpretado por Will Forte. Me parece una maravilla las emociones que transmite el Coyote. Es el protagonista de los momentos más emocionantes de la película. Por un lado, como ejemplo de resiliencia y de no perder la esperanza por muchas veces que haya fallado antes. Pero luego, cuando ve como su amigo Avery le rompe el corazón cuando le dice que jamás atrapará al Correcaminos. La capacidad emocional de estos dibujos me parece digna de mención.

Aparte de la trama de la película, la película es una maravilla para los amantes de los Looney Tunes. No están todos los personajes, pero me parece una pasada ver al pato Lucas, a Buggs Nunny, Piolín, la abuelita, el Demonio de Tasmania o Porky. Y qué decir de la aparición estelar del Correcaminos en el momento clave de la película. Esto es un Looney Tunes en su PRIME. Con diversión, mensaje y emoción. No se puede pedir más.

Y decía al principio que la película me ha dado todo lo que esperaba de ella. Pero eso no puede ser nunca algo negativo cuando todo lo que plantea la película lo hace tan bien. Coyote vs Acme es una película divertida y emocionante, me parece un éxito monumental. Me alegro que Ketchup Entertainment de atreviera a apostar por la película y la recuperara.

¡Debería daros vergüenza, Warner!!!

Comparto el trailer de la película:

Coyote vs Acme es una película con el corazón en el sitio correcto que acierta en todo lo que propone. Vergüenza tendría que darle a los directivos de Warner.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Green Lantern Corps 10-19 de Morgan Hampton y Fernando Pasarin (DC Comics)

La etapa de Green Lantern de Jeremy Adams ha eclipsado a su colección hermana Green Lantern Corps. Y la colección de Morgan Hampton, Fernando Pasarin y varios dibujantes más nos ha ofrecido unos 10 últimos números espectaculares en los que se altera de forma sustancial el equilibrio de poderes del Espectro de Colores.

PUNTUACIÓN: 8/10

La luz une… y brilla con más intensidad que nunca. De la mano del guionista Morgan Hampton y el dibujante Fernando Pasarin llega el próximo capítulo cósmico de la saga espacial de DC.

Tras Starbreaker Supremacy, ¡Oa brilla con más intensidad que nunca como hogar de todo el espectro emocional! El planeta compartido es un mosaico de territorios de los Lanterns, pero mientras todos se adaptan al nuevo statu quo, el conflicto no solo es ineludible, sino inevitable.

Unos presos fugados arrastran a equipos veteranos a los confines de la galaxia. La Academia del Cuerpo se ve interrumpida cuando una disputa territorial amenaza la frágil paz de Oa. Y un nuevo enemigo sediento de venganza busca aniquilar por completo al Cuerpo… y a todo lo que se interponga en su camino.

Además, se produce el impactante regreso de algunos rostros legendarios y la lucha por la supervivencia del universo continúa durante el Torneo K.O.

Una de las cosas que más me gusta de Green Lantern Corps es la sensación coral que tiene la serie con múltiples protagonistas y con varios problemas sucediendo al mismo tiempo. Esto es lógico, pensando en lo grande que es la inmensidad de espacio.

Los números 9 a 13 forman un arco que continúa los sucesos del evento Starbreaker Supremacy. En él, además del protagonismo de veteranos como John Stewart, Guy Gardner o Jessica Cruz, veremos como la nueva generación de Lanterns está preparada para tomar el testigo. En estos números los conflictos no dejan un segundo de respiro. Ya sea por culpa del ser acuático Enquar, el elemental de fuego Effigy o Larfreeze, que no dejará que nadie le arrebate su batería de poder. Ya de unir a todos los espectros de color en una única sociedad, ni hablamos.

Morgan Hampton escribe un tipo de comic de vieja escuela que consigue que empaticemos con todos los protagonistas casi instantáneamente, sin importar su presencia. Un ejemplo de esto va a ser el papel protagonista de la villana Fatality, la última superviviente del planeta Xanshi, a la que John Stewart dará la oportunidad de redimirse de sus pecados pasados. La capacidad de Hampton de manejar una alineación tan grande como estos Corps dotándoles de personalidad y empatía me parece lo mejor de su trabajo en esta serie.

¡El guionista Morgan Hampton y el dibujante Fernando Pasarin presentan el último y explosivo capítulo de la saga moderna del Cuerpo de Linternas Verdes!

Gracias al nuevo poder que ha adquirido tras el monumental evento «DC K.O.», Guy Gardner es ahora venerado como el «Allsight» en Oa. Tras recibir constantes visiones de las Entidades Emocionales desaparecidas, Guy forma un equipo de élite para localizarlas.

Al mismo tiempo, John Stewart y Katma Tui se topan con un viejo adversario en Nueva Korugar. Poseído por la entidad emocional del miedo, Parallax, John se ve obligado a enfrentarse a todos sus miedos para recuperar el control de su cuerpo. Y a todos los problemas que ya tienen se sumará el mayor de todos, con el regreso de los Manhunters, más poderosos que nunca.

El arco Guy Gardner Born Again se desarrolla en los números 14 a 19, y contiene algunos de los mejores números que he leído nunca de la franquicia de Green Lantern. La caracterización que Hampton hace de Guy Gardner me parece alucinante. Y uno de sus puntos álgidos están en el número 17, que reseñe hace unas semanas porque me voló la cabeza. Pero no es sólo Guy, porque John Stewart va a tener un gran protagonismo en la primera mitad de este arco , al tener que resistir la posesión de Parallax.

La amenaza de los Manhunters hace años que no fue tan amenazadora como este arco. Buscando a las Entidades Emocionales perdidas, Guy Gardner lidera una misión de rescate que les llevará hasta el sector estelar 3601, un sector prohibido al encontrase allí el hogar de los Manhunters. Tras sufrir una emboscada, Aya perderá el control de su cuerpo, consiguiendo los Manhunters un upgrade de sus habilidades que van a amenazar a toda la galaxia.

La acción en Green Lantern Corps es espectacular y super increíble, pero el comic funciona por el peso dramático que sufren los protagonistas y la forma en que siguen luchando incluso cuando todo parece perdido. El Guy de este arco puede ser el mejor Guy desde que tengo recuerdos. Me parece alucinante lo que Morgan Hampton ha conseguido en este arco. La capacidad de síntesis y de ir con todo siempre de las historias de Hampton me parece otro elemento a alabar. Combinando de forma experta la acción y el desarrollo de personajes. En lo relativo a los tropos del comic de superhéroes, Hampton lo hace todo bien.

Y por si fuera poco, este arco consigue crear un nuevo equilibrio en el Espectro Emocional que es la fuente de los poderes de los diferentes anillos. La creación de los nuevos Alpha Lanterns que son los protectores de cada una de las Entidades Emocionales que dan su poder para las baterías de poder, el mundo de los Corps luce más atractivo que nunca.

Fernando Pasarín es también el gran descubrimiento de esta colección. El dibujante nacido en Oviedo ha dado un salto de calidad alucinante en Green Lantern Corps. Su dibujo en el número 17 fue histórico, espectacular, emocionante e innovador a partes iguales. Y nos ha dado un nivel artístico espectacular. Cuando hablaba de la capacidad de Hampton de hacernos conectar con todos los personajes, en realidad eso es mérito de Pasarín y del resto de dibujantes de la serie. Además, la caracterización de todos los protagonistas me parece perfecta. No se puede calificar de otra manera.

Me alegra decir que Pasarín se está convirtiendo en el tipo de dibujante que hace que compres cualquier comic en el que trabaje. Sin embargo, el «problema» con el que tiene que mejorar es que no acaba de ser capaz de mantener el ritmo mensual de publicación. Y es una pena.

De esta manera, Ig Guara y Will Conrad dibujan páginas del número 10 junto a Pasarín. El número 11 está dibujado por Conrad, French Carlomagno y Max Dunbar, el 12 por Pasarín y Conrad, el 13 por el también español Juan José Ryp, el 14 y 15 por Pasarín, el 16 por Juan José Ryp y Will Conrad, el 17 de Pasarín (comicazo), el 18 de Pasarín, Ryp, Conrad y Guara, y el 19 de Pasarín y Ryp.

Si Pasarín hubiera podido dibujar continuadamente tres o cuatro números en su totalidad, mi puntuación sería aún mayor de la que le he dado. Pero este baile de dibujantes en algunos números es un batiburrillo. Incluso a pesar que me guste el estilo de Pasarín Ryp y Conrad, siendo Ig Guara el más flojito del grupo.

Con todo, reconozco que no esperaba que Green Lantern Corps fuera a ser un comic tan bueno como está siendo. Me está encantando, y tu deberías darle una oportunidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Deadman 3 de W. Maxwell Prince y Martín Morazzo (DC Comics)

W. Maxwell Prince y Martín Morazzo, con Chris O´Halloran, son un género en si mismo. Y en The Deadman 3 el protagonista viajará al infierno para nuestro disfrute.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡THE DEADMAN EN EL INFIERNO! O… La tercera edición de esta disertación morbosa sobre el desgaste y la desintegración de la condición humana, que, siguiendo la tradición semanal, cuenta con una exposición a cuatro colores en alguna emisión de imprenta. Aquí, por encargo de un óptico anónimo, observa atentamente cómo esta visión de nuestra aparición titular (armada, como recordarás, con erudición recién adquirida) intenta sobrevivir —por voluntad ajena— a una misión terrible y peligrosa a través de los siseantes, estigias de la Perdición, pútrida y marcada por la viruela —una especie de nueva interpretación (representada como un ataque de ira viviente y respirante del tamaño de un país), que abunda en su lista de composiciones enfermizas: por ejemplo, la atroz abolición de la razón; un batiburrillo pirotécnico de sediciones perniciosas; una dentadura espantosa y abultada de dientes salidos; una deglución demoníaca, hay que reconocerlo, ambiciosa… de gárgolas y demonios en descomposición… por no mencionar una serie de posturas físicas imposibles que un médico podría considerar obra de magos. Así que, por favor, aceptad nuestro arrepentimiento por esta grosera imposición, nuestra confusa transmisión, este parto impío y de imprenta offset —uno que desearíamos que algún valiente obstetra llevara a buen término para su rápida retirada.

The Deadman es una de las lecturas más diferentes del panorama comiquero americano. Los creadores de Ice Cream Man están disfrutando de una racha espectacular en DC Comics. Primero con Superman The Kryptonite Spectrum y ahora con esta miniserie de The Deadman. Serie que está teniendo éxito de ventas, dado que los 6 números inicialmente previstos han sido ampliados a 12 este mismo mes de septiembre.

Este comic de The Deadman tiene la misma narrativa que en sus comics previos, pero presenta una diferencia fundamental respecto a Ice Cream Man. El comic de Image Comics presenta una pesadilla kafkiana en la que el ser humano es barrido por fuerzas más allá de su control, planteando escenas de pesadilla super perturbadoras. Pero en The Deadman parece que los autores plantean el comic desde una vertiente casi positiva, siendo más expositivo que terrorífico. Y a veces, casi parece asomarse algunas perlas de humor. La diferencia en el tono entre ambos comics es como de la noche y el día.

El comic indica que cada visita al infierno es diferente al anterior. Por eso la representación de este infierno va tan a contracorriente respecto a lo que podriamos esperar. Como dice el propio Boston Brand, «El infierno no es un lugar, es un mosaico de sufrimiento». Además, resulta super curioso que justo este mismo mes Lobo también ha visitado el infierno en su sexto número. Y su infierno no tiene nada que ver a este. En este viaje Boston va a encontrarse con el mismísimo Lucifer Morningstar y descubrirá que Rama Kushna no le contó toda la verdad sobre su trabajo. Además, tengo una curiosidad tremenda con Bobby, el alma mortal con forma de un adolescente humano que acompaña a Deadman en sus viajes y que creo que también va a darnos una sorpresa. La narración y la historia de W. Maxwell Prince resulta super atípica, pero tiene algo que me tiene super enganchado. Posiblemente gracias a lo diferente que es respecto a todo el género superheroico.

El dibujo de Martín Morazzo con el color de Chris O´Halloran mantiene el hiperdetallismo y las composiciones super atractivas, como la doble splash-page que puedes ver a continuación en la que nos muestran la distribución del infierno. En todas las grapas Morazzo plantea uno o varios desafíos narrativos con páginas super diferentes que suman en la construcción de este comic tan diferente a todo lo que leo ahora mismo. El resultado es maravilloso TODOS los números.

En parte me entristece que DC les esté pagando tan bien a los autores. Y que The Deadman además se esté vendiendo, hsta el punto de haber ampliado la colección al doble de episodios respecto a los inicialmente previstos. Eso nos impide disfrutar de Ice Cream Man. Pero el cambio de tono de The Deadman le está haciendo maravillas al disfrute de esta colección.

Comparto las primeras páginas del comic:

W. Maxwell Prince y Martín Morazzo, con Chris O´Halloran, son un género en si mismo. Y The Deadman es una notable muestra de su atípica creatividad. Otro comic super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El Infernal Hulk 2 de Phillip Kennedy Johnson, Adam Gorham y Kev Walker (Marvel – Panini)

Panini ha publicado el segundo número de El Infernal Hulk en el que el ahora villano poseido por La Progenitora se enfrentará a Iron Man, a La Patrulla-X y ¿a Dios? Todo ello cortesía de Phillip Kennedy Johnson, dibujos de Adam Gorham, Kev Walker con entintado de Cam Smith y color de Mattew Wilson.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Mientras Hulk se prepara para asestar el golpe definitivo a la Tierra, un ser de poder inimaginable desciende de los cielos para salvarla: ¡el creador del Universo Marvel! Todo cambiará tras esta imprevisible batalla: Hulk contra el Uno Por Encima de Todo.

Este número de Panini incluye The Infernal Hulk 5-7 USA.

El Infernal Hulk se mueve por territorios esperables, dado que nada ni nadie puede oponerse a sus planes. Los número 5 y 6 son números de combate contra este Hulk Infernal. En el número 5 aparece el avatar de DIOS (Aquel Que Está Encima De Todo), y luego en el número 6 Tony Stark dirige unos Hulkbusters con esteroides que intentarán detenerle. Nada va a ser suficiente. Por su parte, Bruce Banner va a descubrir que no puede seguir escondiéndose, porque la guerra demoniaca acaba alcanzándole. La sorpresa de la colección llega en el número 7 USA, en el que Hulk llega a Alaska no para enfrentarse a La Patrulla-X de Cíclope, sino para llevarse a Glob. ¿Para qué necesita un ser omnipotente a Glob?

Globalmente me parece que Phillip Kenney Johnson está planteando una buena historia que se desarrolla paso a paso y que es continuación directa de lo anterior. En realidad no es la primera vez que un Hulk super poderoso arrasa con todo, pero al menos me tiene más o menos interesado en lo que va a pasar a continuación.

Sin embargo, el cáncer del baile de dibujantes afecta gravemente a este comic. Y con ello mi disfrute del mismo. En el primer número de la edición de Panini, con 4 grapas USA, Nic Klein y Kev Walker compartían dibujo. Klein dibujada la parte de Hulk y Walker la de Bruce Banner. De esta forma, entiendo que Klein tenía margen para dibujar su parte cumpliendo los plazos de entrega. Esto ha saltado por los aires. Klein abandona el dibujo de la serie en los números que restan, quedándose únicamente en las portadas. Marvel anunció hace unos meses que en 2027 publicaría Hulk War, una miniserie-evento con la que finalizaría este Infernal Hulk. Se supone que el abandono de los dibujos ha venido obligada para que Klein se pusiera a dibujar con tiempo este evento y pudiera hacerlo todo. Sin embargo, estamos hablando que Klein no va a dibujar los 6 números restantes ni los 4 especiales The Infernal Hulk vs (Lobezno, Los 4 Fantásticos, Spider-Man y Vengadores) que sirven de prólogo para ese evento. Estamos hablando de casi un año sin que Klein dibuje nada. Ya puede valer la pena esta espera.

El siempre cumplidor Kev Walker dibuja el quinto número, en el que Hulk se enfrenta al avatar de Dios y Banner descubrirá que la guerra ha llegado hasta su casa. El combate de Hulk es super brutal, transmitiendo la idea de más-grande-que-la-vida. Y la llegada del hijo fallecido de una vecina de Bruce y Betty nos dará imágenes super perturbadoras y terroríficas. El trabajo de Walker me gusta y creo que siempre cumple con lo que Marvel necesita de él.

Lo malo es que Marvel elige a Adam Gorham para sustituir a Walker y Klein, convirtiéndose en el dibujante oficial de la colección para los cinco números restantes. Y su trabajo en los números 6 y 7 me parece mediocre siendo generoso. Ya no es que Walker sea inferior a Klein, aunque su trabajo sea super correcto. Es que Gorham es muy muy inferior a Walker, haciendo que esta colección pase a tener un dibujo de tercera. O peor. Las caras de Reed Richards o Bucky Barnes por ejemplo me parecen terribles. Y sus combates una maraña super confusa. El chasco que me he llevado leyendo este comic ha sido importante. Por decirlo todo, creo que Gorham está bastante mejor en el número 7 con la Patrulla-X que su trabajo en el número 6. Me gustaría pensar que el dibujante se está haciendo con la colección y vamos a tener una mejoría número a número. Ojalá.

Pero la realidad es que Marvel ha pasado de un artista TOP en un número 1 a uno de tercera división en apenas 5 números. La decepción con los editores de Marvel es, una vez más, absoluta. Centrándose en algo que veremos en un futuro indeterminado, han decidido NO darnos el mejor comic posible AHORA. Es muy fuerte cuando te pones a pensar en ello. Pero es un martes normal en el bullpen marvelita. ¡Qué Mal!

Y no es un tema de ser cruel o injusto. Tampoco es que tenga manía a Marvel, soy cliente suyo desde hace más de 40 años. Pero al mismo tiempo que leí este cómic me ha llegado el Invencible Universo Battle Beast de Robert Kirkman y Ryan Ottley. En muchos aspectos, son comics similares con grandes peleas de monstruos. Y puestos a elegir, ¿Qué prefiero? Por un lado, el gore super over-the-top de Ryan Ottley en uno de sus trabajos más disfrutones en años. Por otro, el trabajo del recambio del recambio con páginas que no funcionan. ES QUE LA DIFERENCIA ES ABISMAL.

Voy a comprar el tercer número a pesar del dibujo de Gorham porque la serie termina en el décimo número. Pero me estoy planteando muy mucho si comprar los 4 especiales El Infernal Hulk vs, porque no tengo claro que vayan a aportar nada más que la aparición de ese personaje. Empezando porque los dibujantes de esos especiales tampoco es que sean dibujantes TOP. Es posible que los especiales de los 4F y los Vengadores sean necesarios para seguir el avance de la historia, pero la sensación que tengo es que los de Lobezno y Spider-Man van a ser sacacuartos totales. Ya me dirás qué va a hacer Peter Parker contra este demonio de pesadilla. Reconozco que el elemento «sacacuartos» me produce una alergia explosiva que me hace irme lo más lejos posible del comic en cuestión. Y es una sensación que no mola nada cuando estás leyendo un nuevo comic. Gracias de nuevo, Marvel.

Comparto las primeras páginas del comic, en su versión original:

El bajón en el apartado gráfico afecta un montón en el disfrute de este El Infernal Hulk. Y es algo que no puedo entender.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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